luis perronegro

luis perronegro

domingo, 10 de diciembre de 2017

en la ausencia de besos












Para que los incendios 
que nos queman los cabellos
no se propaguen,
deja abiertos los labios de par en par
y espera 
a que el viento se lleve
los silencios rotos
y vuelvan los besos
de mariposas de alas quietas.

sábado, 9 de diciembre de 2017

necesito saber por donde sopla el viento

Necesito saber por dónde sopla el viento, 
para situar en el mismo horizonte
mis molinos de aire,
para que el golpe sea de cartón,
para que mis cabellos
no huyan de mi cabeza,
ni mis ideas
sean remolinos de huracanes que no cesan

necesito saber por donde sopla el viento,
para construirme mis castillos de arena
mientras la marea
sepulta el reloj de arena

y cuando el viento oculte 
los horizontes
con sus nubes amarillas,
encontrare tus ojos
donde los dejaste
en la punta de mis versos.

voces del muro 2


viernes, 8 de diciembre de 2017

éramos tan valientes

heroish.net














Éramos tan valientes
que nunca dijimos nada,
preferimos que la audacia
de las tabernas
vaciara nuestros sueños,
como se vacían allí los vasos
con una sed infinita.
Por eso cuando los bares
se quedan sin luz y aire
regresamos a casa
contándonos las aceras rotas
y con las huellas en los bolsillos.
Éramos tan valientes
que las paredes nos gritaban
los versos de las farolas
antes de despertar sus huesos
al resplandor
de la multitud que gira.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

placeres clandestinos

En el siguiente rato
que nuestros labios se amarren
con besos que saben a mar,
dibujare peces de sal
en las cavernas de tu boca,
recorreré con mi lengua
todos los instantes de tu piel
todos los escondrijos de tu cuerpo
hasta sentirte agua,
y con los ojos plagados
de fotografías desnudas,
dejare que mis palabras 
escriban entre tus muslos
y te sumerjan en un cielo
de placeres clandestinos.

domingo, 3 de diciembre de 2017

me agota el sonido de los escaparates










me agota el sonido de los escaparates
la lenta agonía de los zapatos nuevos
el desenfreno de las camisas ahogadas en su estante
el chocar de una multitud sin cuello
mientras las dependientas fallecen
en pilas de pantalones que parecen escupir al cielo.

por eso cuando las tiendas se llenan
de esqueletos parlantes y sombras vertiginosas
mastico mis anhelos en las calles quietas
descargando del móvil frases innecesarias

me agota el sonido del escaparate
los carteles que llaman al desquicio
mientras las hormigas nos devoran
las cuencas de los ojos.

consume hasta morir: 
el sueño de los escaparates vacíos.

sábado, 2 de diciembre de 2017

si tuviera que soñar

si tuviera que soñar un sueño imprevisto
con mis ojos nuevos
y el corazón abierto en canal

soñaría 
el sueño de nuestro amor,
caminando descalzo
por las alfombras del alta mar,
con los labios repletos de nieve
y los besos recién cortados

soñaría
la piel plagiada por los tatuajes del deseo,
mientras la revolución camina sola
por los parajes del miedo,
mientras nos construimos a cucharadas
los nuevos espejos

quisiera dormir el sueño
del niño que habita en tu cuerpo.


el horizonte se hace largo








el horizonte se hace largo
dibuja mapas sin agua,
bosques de silencio
en un mundo ya apenas verde,
donde el alquitrán llora de los barcos
y los plásticos emergen de la tierra
sigilosos, con la cautela
del que vino a quedarse.

y me quedo plantada
dando de comer tierra
a los bueyes del alma
a las caracolas
que trepan por mis piernas,

el horizonte se hace largo
mientras los cocodrilos de viento
se comen el poco aire que nos queda.

domingo, 26 de noviembre de 2017

voces del muro 1


la rutina es pálida

La rutina es pálida. No te cree.
Te construye los sueños con escamas de viento
Te escribe los versos como cucharadas de arena de desierto
Te dibuja la huella, te abre la misma página del cuaderno

Por eso, para, escupe al espejo,
apaga el reloj de los segundos dormidos
y empieza a correr desnudo
como si a tu corazón se le escapara el aliento.

domingo, 19 de noviembre de 2017

eran tan pequeños

heroish.net





Eran tan pequeños 
que apenas tenían sueños,
por eso se le caían las hojas del calendario
como a quien se le caen los cabellos,
durmiendo,

miraban al tiempo
como quien mira a un cielo negro,
con el miedo 
que en cualquier momento
el agua les desnudara,

la inocencia es una enredadera
de la que pronto se escapa,
sólo hace falta caminar
para perder las huellas.